El cielo amaneció encapotado en Sant Agustí. Nubes bajas, una llovizna intermitente y ese ambiente húmedo que suele invitar a quedarse bajo techo. Pero este sábado el DEKA Ibiza 2026 tenía otro plan. Desde primera hora de la mañana, el campo de fútbol se transformó en un pequeño estadio del fitness híbrido donde el ruido de los ergómetros, la música y los aplausos terminaron imponiéndose al gris del cielo.
Ni la lluvia fina, ni el césped artificial húmedo, ni el viento tímido lograron apagar la energía de una jornada que giró por completo alrededor del DEKA FIT Teams, la modalidad por equipos que convierte cada estación en un reto compartido y cada transición en una pequeña batalla contra el reloj.
Porque en DEKA todo gira alrededor de un concepto muy claro que los habituales del mundillo repiten constantemente: engine y pacing. Tener motor para aguantar el circuito y saber dosificar el esfuerzo cuando el pulso se dispara en las estaciones.
Durante horas, el Camp Municipal de Sant Agustí se convirtió en un auténtico arena hybrid fitness, con atletas entrando y saliendo de las zonas de carrera y trabajo funcional sin apenas tregua.
Las estaciones marcaron el ritmo del día: remo en el RowErg, tirones potentes en el SkiErg, agarre al límite en el Farmer Carry, piernas temblando en la Air Bike, empujes brutales en el Tank Push/Pull o los inevitables RAM Burpees que suelen poner el punto final a cualquier estrategia de pacing.
Cada zona era un pequeño espectáculo. El sonido de los ventiladores de los ergómetros, el golpe seco de las dead balls superando el muro y el chirrido del trineo sobre el suelo componían una banda sonora muy reconocible para cualquiera que haya pisado alguna vez una competición híbrida.

El speaker que mantuvo enchufado al circuito
Pero si hubo un elemento que sostuvo el ritmo del evento durante todo el día fue la figura del speaker, incansable desde primera hora de la mañana. Con micrófono en mano y una energía contagiosa, fue hilando la jornada con comentarios, ánimos y presentaciones de atletas que mantenían al público completamente enchufado.
Entre tandas, su voz se mezclaba con la música que sonaba constantemente en la zona de competición. Bases potentes, ritmos electrónicos y canciones de entrenamiento que parecían sincronizarse con el esfuerzo de los atletas.
Cada vez que una serie arrancaba, la música subía. Cada vez que alguien entraba en los últimos metros, el speaker elevaba el tono. Y cuando algún competidor terminaba una estación especialmente dura, el público respondía con aplausos que se escuchaban en todo el recinto.
En ese ambiente, era imposible no contagiarse. Incluso quienes simplemente paseaban por la zona acababan mirando el circuito con la sensación de querer ponerse un dorsal.
Hubo incluso un pequeño instante que quedará como una anécdota perfecta de la jornada.
Después de horas de cielo gris, el sol decidió asomarse brevemente entre las nubes. Apenas unos minutos. Pero suficientes para que desde diferentes puntos del circuito surgiera un aplauso espontáneo.
Una reacción divertida y natural que resumía perfectamente el ambiente: atletas empapados, respiración acelerada… y aun así una sonrisa generalizada celebrando esos pocos segundos de sol.
Alrededor del circuito se creó durante todo el día una pequeña comunidad deportiva.
Familias enteras paseando entre las zonas de calentamiento, compañeros de equipo revisando estrategias, atletas comentando tiempos y recuperando aire después de cruzar la meta.
Los vendedores instalados en el recinto también formaban parte del paisaje. Puestos de material deportivo, camisetas técnicas, complementos de entrenamiento o simplemente un café caliente para combatir la humedad del día.
Entre prueba y prueba, los participantes se acercaban a curiosear, comentar resultados o simplemente compartir la experiencia del día.
Porque el universo DEKA no se limita al circuito. Es también ese ambiente de community fitness, donde el compañerismo pesa tanto como la competición.
Las mujeres toman protagonismo
Uno de los datos más llamativos del evento llegó desde las cifras de participación. Las mujeres representaron el 51,36% de los inscritos, superando ligeramente a los hombres.
Una tendencia cada vez más visible dentro del fitness híbrido, donde el crecimiento de la participación femenina es una de las grandes señales de la expansión de este deporte.
El fenómeno no deja de crecer. De hecho, el circuito DEKA tiene como objetivo superar los 25.000 atletas en 2026 en sus diferentes pruebas repartidas por el mundo.

Los equipos más rápidos del día
La jornada dejó también grandes actuaciones en el DEKA FIT Teams.
En categoría femenina, la victoria fue para Cristina Martín y Sandra Membrado, que completaron el circuito en 31:15. El segundo puesto fue para Luisa Anne Bonet y Tania Roig con 33:21, mientras que M. Nieves Ávila y Amalia Cacenave cerraron el podio con 33:51.
En la categoría masculina, la batalla fue espectacularmente ajustada. Jose Pereira y Oriol Torró firmaron el mejor tiempo con 28:09, apenas seis segundos por delante de Jesús Rubio y Salvador Vázquez, que cruzaron la meta en 28:15. El tercer lugar fue para Jonny Correa y José Restituto, con 28:16.
En la categoría mixta, la victoria fue para Noelia Pérez y Toni Marí, que completaron el circuito en 28:50, seguidos por Andrea González y José Restituto con 29:05, mientras que Raquel Bosch y Oriol Torró completaron el podio.
Mucho más que una carrera
A lo largo del día se repitieron escenas que resumen bien lo que significa DEKA.
Choques de manos en mitad de una estación, compañeros gritando “push, push, push” en los trineos, atletas intentando mantener el ritmo en la Air Bike mientras el público animaba desde las vallas.
Ese ambiente, mezcla de sufrimiento, compañerismo y celebración del deporte, convirtió la jornada en algo más que una competición.
La lluvia siguió cayendo de forma intermitente, el cielo permaneció gris la mayor parte del día y el sol apenas se dejó ver unos minutos.
Pero en Sant Agustí nadie parecía demasiado preocupado por el tiempo.
Porque cuando el cronómetro arranca, el engine se pone en marcha y el circuito empieza a latir, lo único que importa es seguir avanzando zona a zona.
Y eso, en Ibiza, este sábado quedó más que demostrado.
Los más rápidos del DEKA MILE
Además de la competición por equipos disputada durante la jornada, la modalidad DEKA MILE Teams también dejó nombres propios en el circuito de Sant Agustí. En categoría femenina, Raquel Bosch y Anna Oliva firmaron el mejor tiempo con 20:33, por delante de Cristina Carrasco y Noelia Peña (21:06) y Marina Cabello e Inés García (22:39). En la clasificación masculina, la victoria fue para Álvaro Herrera y Ángel Paz, que dominaron la prueba con un registro de 16:42, seguidos por Miquel Mas y Simón Mas (17:55) y Cristian Gómez y José Serra (18:03). Por su parte, en la categoría mixta, el triunfo correspondió a Laure Denervaud y Alex Chapelle con 19:27, mientras que Mª Desamp. Jiménez y Manuel Jiménez fueron segundos con 19:52 y Saioa Esteban y Jaime Payeras completaron el podio.






















































































