Antonio Asensio fue destituido el pasado mes de enero.
David Torres debutó en la jornada 21, frente al Andratx.

Las estadísticas que arroja el Isleño esta temporada ofrece varias lecturas y, sin lugar a dudas, una de las que más llaman la atención es la de veces que ha gando el equipo en Can Misses bajo la dirección de Antonio Asensio, primero, y David Torres, después. Ambos entrenadores han conseguido, hasta el momento, los mismos triunfos en casa, tres, aunque con una notable diferencia. Así, mientras que el madrileño necesitó nueve encuentros para conseguirlos, el ibicenco sólo ha precisado cuatro.
Con Asensio en el banquillo, el conjunto atlético doblegó delante de su afición al Collerense (1-0), al Llosetense (3-1) y al Son Ferrer (6-0). Por su parte, con Torres, la hinchada de la unión deportiva festejó los tres puntos frente al Andratx (2-1), ante el Montuiri (1-0) y delante del Santanyí (2-1).
Las comparaciones son odiosas, pero los números no engañan y éstos dicen que el Isleño de la segunda vuelta es mejor equipo que el del primer tramo de la competición. Es más, Torres todavía tiene por delante seis compromisos más en el coliseo de Vila para intentar superar la marca del preparador despedido a principios de año.
Ahora, el reto del Isleño pasa por vencer el primer compromiso fuera de su estadio, ya que ha mordido el polvo en dos oportunidades, ante el Poblense (1-0) y el Collerense (3-1), empatando en el derbi frente a la Peña Deportiva (3-3).
Asimismo, los corsarios pueden presumir de haber ganado dos partidos seguidos en su feudo, algo que el bloque de Asensio, que logró llevarse los tres puntos en litigio de manera consecutiva ante el Collerense (1-0) y el Montuiri (0-1), jamás hizo en su cancha. Los chicos de Torres, por su parte, se han llevado el gato al agua en sus últimos compromisos con el calor de su parroquia. Ante el filial del Baleares (1-0) y delante del Santanyí en la última jornada (2-1) salieron airosos.
Pero no todas las estadísticas son favorables para el entrenador ibicenco. Así, el ex del Sant Jordi perdió tres partidos seguidos por primera vez esta campaña, circunstancia que nunca ocurrió cuando era Asensio el capitán de la nave atlética. Frente al Poblense (jornada 22), Campos (jornada 23) y Collerense (jornada 23), el Isleño de Torres hincó la rodilla por 1-0, 1-2 y 3-1, respectivamente.
Curiosamente, Asensio dejó el equipo en el puesto 13 de la tabla, el mismo que ocupa en la actualidad el plantel de David Torres, pero la distancia respecto a los puestos directos de descenso es ahora más amplia. El Isleño del míster ibicenco está situado a 9 puntos, mientras que el del madrileño tan sólo pudo conseguir 4 dígitos de diferencia en relación al pozo de la clasificación.
Nadie puede negar los buenos registros de David Torres al frente de un colectivo que ha vivido altibajos por mor del aspecto económico del club y que tiene por delante mucha Liga para mejorarlos. La permanencia, su único objetivo, está más cerca que nunca y, si el grupo avanza con la misma proyección que hasta ahora, no debería sufrir más de la cuenta para conseguirla.

David Torres iguala el número de victorias de Asensio en Can Misses con menos partidos

Antonio Asensio fue destituido el pasado mes de enero.
David Torres debutó en la jornada 21, frente al Andratx.
Las estadísticas que arroja el Isleño esta temporada ofrece varias lecturas y, sin lugar a dudas, una de las que más llaman la atención es la de veces que ha gando el equipo en Can Misses bajo la dirección de Antonio Asensio, primero, y David Torres, después. Ambos entrenadores han conseguido, hasta el momento, los mismos triunfos en casa, tres, aunque con una notable diferencia. Así, mientras que el madrileño necesitó nueve encuentros para conseguirlos, el ibicenco sólo ha precisado cuatro.
Con Asensio en el banquillo, el conjunto atlético doblegó delante de su afición al Collerense (1-0), al Llosetense (3-1) y al Son Ferrer (6-0). Por su parte, con Torres, la hinchada de la unión deportiva festejó los tres puntos frente al Andratx (2-1), ante el Montuiri (1-0) y delante del Santanyí (2-1).
Las comparaciones son odiosas, pero los números no engañan y éstos dicen que el Isleño de la segunda vuelta es mejor equipo que el del primer tramo de la competición. Es más, Torres todavía tiene por delante seis compromisos más en el coliseo de Vila para intentar superar la marca del preparador despedido a principios de año.
Ahora, el reto del Isleño pasa por vencer el primer compromiso fuera de su estadio, ya que ha mordido el polvo en dos oportunidades, ante el Poblense (1-0) y el Collerense (3-1), empatando en el derbi frente a la Peña Deportiva (3-3).
Asimismo, los corsarios pueden presumir de haber ganado dos partidos seguidos en su feudo, algo que el bloque de Asensio, que logró llevarse los tres puntos en litigio de manera consecutiva ante el Collerense (1-0) y el Montuiri (0-1), jamás hizo en su cancha. Los chicos de Torres, por su parte, se han llevado el gato al agua en sus últimos compromisos con el calor de su parroquia. Ante el filial del Baleares (1-0) y delante del Santanyí en la última jornada (2-1) salieron airosos.
Pero no todas las estadísticas son favorables para el entrenador ibicenco. Así, el ex del Sant Jordi perdió tres partidos seguidos por primera vez esta campaña, circunstancia que nunca ocurrió cuando era Asensio el capitán de la nave atlética. Frente al Poblense (jornada 22), Campos (jornada 23) y Collerense (jornada 23), el Isleño de Torres hincó la rodilla por 1-0, 1-2 y 3-1, respectivamente.
Curiosamente, Asensio dejó el equipo en el puesto 13 de la tabla, el mismo que ocupa en la actualidad el plantel de David Torres, pero la distancia respecto a los puestos directos de descenso es ahora más amplia. El Isleño del míster ibicenco está situado a 9 puntos, mientras que el del madrileño tan sólo pudo conseguir 4 dígitos de diferencia en relación al pozo de la clasificación.
Nadie puede negar los buenos registros de David Torres al frente de un colectivo que ha vivido altibajos por mor del aspecto económico del club y que tiene por delante mucha Liga para mejorarlos. La permanencia, su único objetivo, está más cerca que nunca y, si el grupo avanza con la misma proyección que hasta ahora, no debería sufrir más de la cuenta para conseguirla.




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