La UD Ibiza goleó a la Peña Deportiva en Can Misses en un amistoso que dejó algo más interesante que el marcador. La profundidad del ataque celeste, la actuación de Astals y la respuesta del equipo tras los cambios empiezan a ofrecer pistas de lo que tiene Raúl Llona entre manos.
Cinco goles llaman la atención. Es inevitable.
Pero quedarse únicamente con el 5-0 de la UD Ibiza ante la Peña Deportiva sería contar solo una parte de lo ocurrido en Can Misses.
Estamos en agosto. No había puntos. Las piernas todavía acumulan carga y convertir una goleada de pretemporada en una declaración de intenciones sería exagerado.
Pero empiezan a aparecer pistas.
Y algunas son interesantes.
La Peña puso el muro; el Ibiza tuvo que abrirlo
El partido presentó desde el principio un escenario que probablemente la UD Ibiza volverá a encontrarse durante la temporada.
Balón celeste y rival esperando atrás.
La Peña de Ramiro González trató de cerrar espacios y buscar sus opciones al contragolpe mientras el Ibiza movía el juego buscando especialmente las bandas.
Iker Varela tuvo la primera clarísima tras una buena acción de Eslava, pero mandó fuera un balón que parecía destinado a la red.
La Peña sobrevivió a esa ocasión, pero inmediatamente cometió un error en la salida. Esta vez Eslava no perdonó y firmó el 1-0.
El partido empezaba a cambiar.
Astals aprovecha su momento
Si hubo un futbolista que salió reforzado fue Astals.
Profundo, activo y participativo, el lateral fue uno de los nombres propios de la noche y dejó claro que quiere ponerle las cosas difíciles a Llona.
Suyo fue además el excelente servicio a balón parado que encontró a Genaro en el segundo palo para establecer el 2-0 antes del descanso.
La Peña había conseguido superar el chaparrón inicial e incluso tuvo alguna aproximación sobre la portería celeste, pero ese segundo golpe justo antes del intermedio hizo daño.
La gran diferencia apareció después
Y aquí probablemente encontramos la lectura más interesante del encuentro.
La Peña intentó estirarse tras el descanso, pero el Ibiza volvió a golpear. Una acción de Genaro terminó tocando en Yoldi antes de convertirse en el tercero.
Los de Santa Eulària todavía tuvieron alguna oportunidad. Mubarak obligó a intervenir a Andrés Prieto y Ale Vera rozó el gol con un disparo desde fuera del área.
Pero entonces Llona empezó a mover el banquillo.
Y el partido cambió definitivamente.
Calavera participó en el cuarto, con un cabezazo que terminó dentro tras tocar en un defensor, y el quinto dejó posiblemente una de las imágenes más interesantes: Lazo generando la jugada y Nsukula terminándola.
Futbolistas frescos. Calidad. Hambre por ganarse minutos.
La Peña terminó pagando el esfuerzo.
Llona empieza a tener un bendito problema
Eslava, Varela, Yoldi, Lazo, Manu Justo, Nsukula…
Todavía queda muchísimo por ordenar, pero empieza a resultar evidente que la competencia ofensiva de esta UD Ibiza será importante.
Y quizá ahí esté la verdadera noticia del 5-0.
No que el Ibiza marcara cinco goles a la Peña en agosto.
Sino que los cambios no redujeron su capacidad para hacer daño.
Una temporada de Primera Federación es demasiado larga para vivir de once futbolistas. Habrá lesiones, sanciones, estados de forma y, sobre todo, partidos que lleguen atascados al minuto 65.
Ahí el banquillo puede marcar diferencias.
La Peña no es ese 5-0
Tampoco sería justo utilizar el resultado para medir al conjunto de Ramiro.
Durante una parte importante del encuentro consiguió competir desde el escenario que había elegido y tuvo alguna oportunidad para marcar.
Después apareció una diferencia de profundidad lógica entre dos plantillas construidas para competir en categorías distintas.
La temporada de la Peña no se decidirá contra esta UD Ibiza.
Cinco goles que no dan ningún punto
Conviene recordarlo.
El Ibiza no ha ganado nada.
El 5-0 vale cero puntos.
Pero agosto sirve para detectar señales y la de Can Misses parece bastante clara.
Raúl Llona empieza a tener muchas piezas entre las que elegir, especialmente de medio campo hacia delante.
El marcador seguramente quedará olvidado cuando empiece la Liga.
La profundidad de esta plantilla, en cambio, puede que no.
Y esa fue probablemente la mejor noticia que dejó el 5-0.



















































































