La Peña Deportiva ha perdido en el terreno de juego del Villarreal B y dice adiós a la primera vuelta y a 2017 con muy mal sabor de boca. No en vano, los de Dani Mori son penúltimos en la tabla, con 12 puntos, aunque tienen los puestos de salvación a 7 dígitos. El plantel blanco no se arrugó ante el submarino amarillo y llegó a ponerse por delante en el marcador en dos ocasiones con los goles de Guillermo Andrés en el 7 y Jandrín en el 43, pero los castellonenses no se dejaron sorprender y acabaron llevándose el partido en la segunda mitad. La Navidad para los peñistas será más bien amarga, aunque confían en remontar el vuelo después de las vacaciones, en el derbi que le mide al Formentera en Sant Francesc el próximo 7 de enero.

noudiari.es ¿Por qué no gana la Peña Deportiva? La única respuesta posible es debido a la mala suerte. Para encontrar cualquier otra explicación habría que adentrarse en el equívoco terreno de lo paranormal. Si la semana pasada los peñistas perdían dos puntos contra el Ebro en el minuto 96, está mañana un cúmulo de reveses les ha condenado a perder en Villarreal.

Porque el equipo de Dani Mori ha merecido la victoria ante el filial amarillo, que no ha perdido aún como local. Por actitud y derroche físico, por la pegada de sus atacantes (tantas veces criticada durante la primera vuelta) y por la inspiración de su portero, un Dennis que jornada tras jornada ataja más y mejor.

Y, sin embargo, derrota. Otra más, pese a empezar ganando con un golazo de vaselina de Guille Andrés (a los seis del arranque) y otro tanto que no le anduvo a la zaga de Jandrín (en el último tramo del primer tiempo), que le sirvió a los santaeulalienses para irse por delante al descanso.

Dos goles extraños
Si a la Peña no le hubiera mirado un tuerto, el gran partido que estaba cuajando habría acabado con la primera victoria del equipo fuera de casa. Pero el mal fario golpeó dos veces a los santaeulalienses. Fueron dos goles, dos empates, extrañísimos.

Ambos de Dalmau, el ‘9’ groguet. El primero, fantasma, con Dennis sacando la bola nadie sabe a ciencia cierta si de dentro o fuera de la portería. El segundo, digno de una partida de pin-ball: un chut raso e inofensivo se envenenó al tocar en las piernas de un defensa y dejó vendido al arquero de la Peña.

Pese a las bajas y la necesidad de sumar en una cancha tan complicada, los de Mori no se pusieron nerviosos en ninguna fase del encuentro. Su despliegue físico y su orden en las dos líneas ataron al Villarreal B, que tuvo que esperar al 2-2 para que su calidad creara los espacios necesarios que generaron el 3-2. Avanzada la segunda mitad, Pedro controló solo en el área y fusiló sin piedad la portería visitante.

La Peña no se rinde
Quedaba el suspiro final y, la Peña, no sé rindió. Ni siquiera cuando Guille Andrés remató al palo una buena combinación con Górriz, ocasión que hizo acordarse a muchos del cabezazo a bocajarro que Fran Núñez había mandado al larguero con 0-1 en el marcador y que podría haber dejado encarrilado el encuentro diez minutos después de su inicio.

Fue prácticamente en el descuento, después de una buena intervención de Dennis y un palo del Villarreal B, cuando Cantero, el portero del filial, que le está recortando puntos al Mallorca, le sacó un remate a Górriz mientras el respetable veía inevitable el empate de la Peña, el premio de consolación que, como mínimo habría merecido el club ibicenco.

Con mejores sensaciones que situación en la tabla, marchan los de Mori de vacaciones. La salvación sigue a siete puntos y, después de Navidad, volverán los blancos a luchar por ella en el derbi que jugarán contra el Formentera el 7 de enero en Sant Francesc Xavier.

3-2. Jarro de agua fría

La Peña Deportiva ha perdido en el terreno de juego del Villarreal B y dice adiós a la primera vuelta y a 2017 con muy mal sabor de boca. No en vano, los de Dani Mori son penúltimos en la tabla, con 12 puntos, aunque tienen los puestos de salvación a 7 dígitos. El plantel blanco no se arrugó ante el submarino amarillo y llegó a ponerse por delante en el marcador en dos ocasiones con los goles de Guillermo Andrés en el 7 y Jandrín en el 43, pero los castellonenses no se dejaron sorprender y acabaron llevándose el partido en la segunda mitad. La Navidad para los peñistas será más bien amarga, aunque confían en remontar el vuelo después de las vacaciones, en el derbi que le mide al Formentera en Sant Francesc el próximo 7 de enero. noudiari.es ¿Por qué no gana la Peña Deportiva? La única respuesta posible es debido a la mala suerte. Para encontrar cualquier otra explicación habría que adentrarse en el equívoco terreno de lo paranormal. Si la semana pasada los peñistas perdían dos puntos contra el Ebro en el minuto 96, está mañana un cúmulo de reveses les ha condenado a perder en Villarreal. Porque el equipo de Dani Mori ha merecido la victoria ante el filial amarillo, que no ha perdido aún como local. Por actitud y derroche físico, por la pegada de sus atacantes (tantas veces criticada durante la primera vuelta) y por la inspiración de su portero, un Dennis que jornada tras jornada ataja más y mejor. Y, sin embargo, derrota. Otra más, pese a empezar ganando con un golazo de vaselina de Guille Andrés (a los seis del arranque) y otro tanto que no le anduvo a la zaga de Jandrín (en el último tramo del primer tiempo), que le sirvió a los santaeulalienses para irse por delante al descanso.
Dos goles extraños Si a la Peña no le hubiera mirado un tuerto, el gran partido que estaba cuajando habría acabado con la primera victoria del equipo fuera de casa. Pero el mal fario golpeó dos veces a los santaeulalienses. Fueron dos goles, dos empates, extrañísimos. Ambos de Dalmau, el ‘9’ groguet. El primero, fantasma, con Dennis sacando la bola nadie sabe a ciencia cierta si de dentro o fuera de la portería. El segundo, digno de una partida de pin-ball: un chut raso e inofensivo se envenenó al tocar en las piernas de un defensa y dejó vendido al arquero de la Peña. Pese a las bajas y la necesidad de sumar en una cancha tan complicada, los de Mori no se pusieron nerviosos en ninguna fase del encuentro. Su despliegue físico y su orden en las dos líneas ataron al Villarreal B, que tuvo que esperar al 2-2 para que su calidad creara los espacios necesarios que generaron el 3-2. Avanzada la segunda mitad, Pedro controló solo en el área y fusiló sin piedad la portería visitante.
La Peña no se rinde Quedaba el suspiro final y, la Peña, no sé rindió. Ni siquiera cuando Guille Andrés remató al palo una buena combinación con Górriz, ocasión que hizo acordarse a muchos del cabezazo a bocajarro que Fran Núñez había mandado al larguero con 0-1 en el marcador y que podría haber dejado encarrilado el encuentro diez minutos después de su inicio. Fue prácticamente en el descuento, después de una buena intervención de Dennis y un palo del Villarreal B, cuando Cantero, el portero del filial, que le está recortando puntos al Mallorca, le sacó un remate a Górriz mientras el respetable veía inevitable el empate de la Peña, el premio de consolación que, como mínimo habría merecido el club ibicenco. Con mejores sensaciones que situación en la tabla, marchan los de Mori de vacaciones. La salvación sigue a siete puntos y, después de Navidad, volverán los blancos a luchar por ella en el derbi que jugarán contra el Formentera el 7 de enero en Sant Francesc Xavier.

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