El central ibicenco se enfrentó al Barcelona la temporada pasada.
El central ibicenco se enfrentó al Barcelona la temporada pasada.

David Alba Hay que tener un carácter especial para ser central. Es el baluarte de la defensa. Una figura que, en este juego de extrema tensión, es fundamental para exorcizar las amenazas de gol. El joven central Manu Ribas conoce bien los entresijos de su especialización. El talento del ibicenco fue diseccionado hace unos años por los ojeadores del Mallorca, quienes decidieron arrebatárselo al Portmany. Por aquel entonces su madurez había sido testada por jugadores que le doblaban la edad en la liga regional -sólo tenía quince años-, pero también había demostrado su talento en la Selección Balear sub 18, en la que coincidió con el madridista Marco Asensio.

De hecho, cuando llegó hace un par de años a Palma una de las primeras personas en hablar con él fue la actual estrella de la Selección Española Sub 19, que le habló de la ciudad y del club. Ribas, con la mentalidad que caracteriza a los centrales curtidos, asumió una suerte de independencia. Vive en el centro de la ciudad junto a varios compañeros. Una mujer les asiste en las tareas domésticas para que ellos se preocupen del fútbol y de los estudios. Donde sí ha apreciado un cambio ha sido en el nivel de División de Honor. Durante su primer año fue cedido al San Francisco llegándose a medir con clubes como el Barcelona, el Espanyol o la Damm. “En este nivel la victoria o la derrota se resumen en pequeños detalles”, explica el central.

Jugó gran parte de los partidos de titular, pero una lesión le llevó a ver los últimos encuentros desde la grada o el banquillo. Ahora, recuperado, enfrenta un nuevo año cargado de ilusión en la categoría. Esta vez no habrá cesiones. El RCD Mallorca cuenta con él para que demuestre su potencial. “Si te esfuerzas siempre te van a llover oportunidades”, opina Ribas cuyas aspiración actual es hacerlo lo mejor que pueda para tener su opción en el Tercera. En este sentido, al juvenil no le tiemblan las piernas y avisa que, personalmente, él se siente igual enfrentándose a gente de su edad o otra más experimentada. Ya lo hizo en el pasado y, seguramente, lo hará en el futuro.

El Mallorca quiere exprimir el potencial de Manu Ribas

El central ibicenco se enfrentó al Barcelona la temporada pasada.
El central ibicenco se enfrentó al Barcelona la temporada pasada.
David Alba Hay que tener un carácter especial para ser central. Es el baluarte de la defensa. Una figura que, en este juego de extrema tensión, es fundamental para exorcizar las amenazas de gol. El joven central Manu Ribas conoce bien los entresijos de su especialización. El talento del ibicenco fue diseccionado hace unos años por los ojeadores del Mallorca, quienes decidieron arrebatárselo al Portmany. Por aquel entonces su madurez había sido testada por jugadores que le doblaban la edad en la liga regional -sólo tenía quince años-, pero también había demostrado su talento en la Selección Balear sub 18, en la que coincidió con el madridista Marco Asensio.De hecho, cuando llegó hace un par de años a Palma una de las primeras personas en hablar con él fue la actual estrella de la Selección Española Sub 19, que le habló de la ciudad y del club. Ribas, con la mentalidad que caracteriza a los centrales curtidos, asumió una suerte de independencia. Vive en el centro de la ciudad junto a varios compañeros. Una mujer les asiste en las tareas domésticas para que ellos se preocupen del fútbol y de los estudios. Donde sí ha apreciado un cambio ha sido en el nivel de División de Honor. Durante su primer año fue cedido al San Francisco llegándose a medir con clubes como el Barcelona, el Espanyol o la Damm. "En este nivel la victoria o la derrota se resumen en pequeños detalles", explica el central.Jugó gran parte de los partidos de titular, pero una lesión le llevó a ver los últimos encuentros desde la grada o el banquillo. Ahora, recuperado, enfrenta un nuevo año cargado de ilusión en la categoría. Esta vez no habrá cesiones. El RCD Mallorca cuenta con él para que demuestre su potencial. "Si te esfuerzas siempre te van a llover oportunidades", opina Ribas cuyas aspiración actual es hacerlo lo mejor que pueda para tener su opción en el Tercera. En este sentido, al juvenil no le tiemblan las piernas y avisa que, personalmente, él se siente igual enfrentándose a gente de su edad o otra más experimentada. Ya lo hizo en el pasado y, seguramente, lo hará en el futuro.

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