noudiari.es Los dos entrenadores restaron importancia a un pequeño incidente que se produjo tras el pitido final del partido Ibiza-Platges debido a la celebración del equipo visitante, que tras ganar al Mallorca B ha dado un nuevo golpe sobre la mesa, 1 a 1. La euforia de los jugadores del club mallorquín pareció no sentar bien a los locales, aunque todo quedó en una mera anécdota.

Metidos de lleno en el análisis del encuentro, los técnicos coincidieron en algunas de sus apreciaciones. El segundo empate seguido en Liga del Ibiza después de no haber podido ganar la pasada jornada al colista no parece preocupar en exceso al responsable técnico, Toni Amor, que se queda con la línea de crecimiento dibujada por su conjunto en la competición balear.

Amor empezó hablando de los árbitros, aunque no abundó en el trabajo realizado por estos. “A veces no nos sentimos cómodos con según qué arbitrajes. De todas formas, si cuando ganamos no decimos nada de los colegiados, tampoco lo vamos a hacer cuando empatemos o perdamos. Queríamos ganar y al final hemos sumado un solo punto, no hay que darle más vueltas”.

“Tenemos que mejorar lo que estamos haciendo mal -prosiguió- y potenciar lo que estamos haciendo bien, pero lo importante es ir creciendo. Teníamos el partido bastante controlado con el 1 a 0 e incluso generamos ocasiones para marcar el segundo. Después, en una jugada aislada, nos han empatado y a partir de ahí nos ha costado llegar arriba porque el Platges se ha defendido muy bien. Al final hemos sumado un punto que quizá, quién sabe, al final sea el que nos dé el título”, ha concluido.

El entrenador del Platges de Calvià, Carlos Martínez, se marcha de la isla contento con el punto logrado ante el Ibiza, un conjunto que bajo su punto de vista será el próximo campeón de la Liga balear de Tercera División. “Era un partido muy complicado porque el Ibiza tiene un gran equipo y un gran entrenador. Desde que Toni Amor ha llegado al banquillo ha firmado unos números impresionantes y se nota claramente su mano en la forma de jugar del equipo. Hemos aguantado la primera a parte y luego, con el 1 a 0, parecía que lo más normal y fácil era que acabáramos goleados. Sin embargo, nos hemos rehecho y el equipo ha tenido la fortaleza suficiente para empatar y jugar unos últimos 25 minutos en los que no ha perdido la cara al rival. Sumamos un gran punto ante el equipo que al final será campeón, estoy seguro”, dijo.

“Hemos sumado un punto y no hay que darle más vueltas”

noudiari.es Los dos entrenadores restaron importancia a un pequeño incidente que se produjo tras el pitido final del partido Ibiza-Platges debido a la celebración del equipo visitante, que tras ganar al Mallorca B ha dado un nuevo golpe sobre la mesa, 1 a 1. La euforia de los jugadores del club mallorquín pareció no sentar bien a los locales, aunque todo quedó en una mera anécdota. Metidos de lleno en el análisis del encuentro, los técnicos coincidieron en algunas de sus apreciaciones. El segundo empate seguido en Liga del Ibiza después de no haber podido ganar la pasada jornada al colista no parece preocupar en exceso al responsable técnico, Toni Amor, que se queda con la línea de crecimiento dibujada por su conjunto en la competición balear. Amor empezó hablando de los árbitros, aunque no abundó en el trabajo realizado por estos. “A veces no nos sentimos cómodos con según qué arbitrajes. De todas formas, si cuando ganamos no decimos nada de los colegiados, tampoco lo vamos a hacer cuando empatemos o perdamos. Queríamos ganar y al final hemos sumado un solo punto, no hay que darle más vueltas”.
“Tenemos que mejorar lo que estamos haciendo mal -prosiguió- y potenciar lo que estamos haciendo bien, pero lo importante es ir creciendo. Teníamos el partido bastante controlado con el 1 a 0 e incluso generamos ocasiones para marcar el segundo. Después, en una jugada aislada, nos han empatado y a partir de ahí nos ha costado llegar arriba porque el Platges se ha defendido muy bien. Al final hemos sumado un punto que quizá, quién sabe, al final sea el que nos dé el título”, ha concluido. El entrenador del Platges de Calvià, Carlos Martínez, se marcha de la isla contento con el punto logrado ante el Ibiza, un conjunto que bajo su punto de vista será el próximo campeón de la Liga balear de Tercera División. “Era un partido muy complicado porque el Ibiza tiene un gran equipo y un gran entrenador. Desde que Toni Amor ha llegado al banquillo ha firmado unos números impresionantes y se nota claramente su mano en la forma de jugar del equipo. Hemos aguantado la primera a parte y luego, con el 1 a 0, parecía que lo más normal y fácil era que acabáramos goleados. Sin embargo, nos hemos rehecho y el equipo ha tenido la fortaleza suficiente para empatar y jugar unos últimos 25 minutos en los que no ha perdido la cara al rival. Sumamos un gran punto ante el equipo que al final será campeón, estoy seguro”, dijo.

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