Kiko Ribas posa para Fútbol Pitiuso de muy buen rollo.
Kiko Serra posa para Fútbol Pitiuso de muy buen rollo.

Francisco Natera. El Puig d’en Valls muestra su mejor sonrisa desde que debutaron como técnicos el tándem formado por Vergel y Kiko Ribas. Hasta la jornada 14, el equipo pistacho, dirigido por Julio García, lo había perdido todo menos dos partidos -en uno ganó y en el otro empató-, siendo carne de cañón para todos los rivales de la Interpueblos.

Con la llegada de la nueva pareja de preparadores, el plantel es otro bien diferente. Ya no pierde los encuentros sistemáticamente y, sobre todo confía en sí mismo, en sus posibilidades. Los jugadores disfrutan y en el campo y los resultados no han tardado en llegar. No en vano, el Puig d’en Valls encadena cuatro fechas sin conocer la derrota.

Además, en estas últimas jornadas ha marcado prácticamente los mismos goles que desde que arrancó la temporada, diez. Vergel y Kiko se estrenaron ante el Jesús con derrota (2-0), pero el partido siguiente certificaron su primera goleada, endosándole un 4-0 al Formentera B. Frente al Luchador, el grupo pistacho empató (1-1), ante el San José consiguió ganar delante de su afición (2-1) y la jornada pasada sumó un valioso empate en el terreno de juego del Inter Ibiza (3-3).

Que el Puig d’en Valls ha salido de su depresión no lo niega nadie. Los resultados no engañan. Y mucha culpa de este renacimiento la tiene un hombre hasta la fecha poco mediático, pero muy conocido en el mundo del triatlón, pese a dirigir al Isleño juvenil hace ya varias temporadas. El terapeuta se llama Kiko Ribas, quien, junto a Vergel, han conseguido reanimar a un equipo que estaba más muerto que vivo.

“Cuando Vergel y yo llegamos al club, el equipo se encontraba con un nivel físico y psíquico bastante tocado. Ayudados por el descanso navideño, aprovechamos para hacer un pequeña pretemporada y poder conocer también a la plantilla. Ahora, el grupo va cogiendo poco a poco el nivel más apropiado para esta alturas de campeonato”, apunta a Fútbol Pitiuso Kiko Ribas, que añade: “Nuestro secreto no es otro que el trabajo intenso, físico y mental”.

El míster continúa: “El único objetivo es que el jugador se sienta cómodo y a gusto con lo que hace. Y los jugadores son los únicos protagonistas de esta reacción. No obstante, Elena, la fisio del equipo y José, el utillero, también tiene parte de culpa. La clave, repito, es que los chavales se han dado cuenta de que con trabajo y mucho esfuerzo se pueden conseguir las cosas”.

Ahora, el técnico plantea el futuro más inmediato sin fijar metas. “Nuestro objetivo es ir partido a partido; no miramos más allá. El equipo cada día se encuentra mejor y tiene más ganas, pero todo va a poco a poco. En ningún momento queremos agobiar a los futbolistas; la idea es que jueguen con serenidad y confianza”, concluye Kiko Ribas, el psicólogo del Puig d’en Valls.

Kiko Ribas, el psicólogo del Puig d’en Valls

Kiko Ribas posa para Fútbol Pitiuso de muy buen rollo.
Kiko Serra posa para Fútbol Pitiuso de muy buen rollo.
Francisco Natera. El Puig d'en Valls muestra su mejor sonrisa desde que debutaron como técnicos el tándem formado por Vergel y Kiko Ribas. Hasta la jornada 14, el equipo pistacho, dirigido por Julio García, lo había perdido todo menos dos partidos -en uno ganó y en el otro empató-, siendo carne de cañón para todos los rivales de la Interpueblos. Con la llegada de la nueva pareja de preparadores, el plantel es otro bien diferente. Ya no pierde los encuentros sistemáticamente y, sobre todo confía en sí mismo, en sus posibilidades. Los jugadores disfrutan y en el campo y los resultados no han tardado en llegar. No en vano, el Puig d'en Valls encadena cuatro fechas sin conocer la derrota. Además, en estas últimas jornadas ha marcado prácticamente los mismos goles que desde que arrancó la temporada, diez. Vergel y Kiko se estrenaron ante el Jesús con derrota (2-0), pero el partido siguiente certificaron su primera goleada, endosándole un 4-0 al Formentera B. Frente al Luchador, el grupo pistacho empató (1-1), ante el San José consiguió ganar delante de su afición (2-1) y la jornada pasada sumó un valioso empate en el terreno de juego del Inter Ibiza (3-3). Que el Puig d'en Valls ha salido de su depresión no lo niega nadie. Los resultados no engañan. Y mucha culpa de este renacimiento la tiene un hombre hasta la fecha poco mediático, pero muy conocido en el mundo del triatlón, pese a dirigir al Isleño juvenil hace ya varias temporadas. El terapeuta se llama Kiko Ribas, quien, junto a Vergel, han conseguido reanimar a un equipo que estaba más muerto que vivo. "Cuando Vergel y yo llegamos al club, el equipo se encontraba con un nivel físico y psíquico bastante tocado. Ayudados por el descanso navideño, aprovechamos para hacer un pequeña pretemporada y poder conocer también a la plantilla. Ahora, el grupo va cogiendo poco a poco el nivel más apropiado para esta alturas de campeonato", apunta a Fútbol Pitiuso Kiko Ribas, que añade: "Nuestro secreto no es otro que el trabajo intenso, físico y mental". El míster continúa: "El único objetivo es que el jugador se sienta cómodo y a gusto con lo que hace. Y los jugadores son los únicos protagonistas de esta reacción. No obstante, Elena, la fisio del equipo y José, el utillero, también tiene parte de culpa. La clave, repito, es que los chavales se han dado cuenta de que con trabajo y mucho esfuerzo se pueden conseguir las cosas". Ahora, el técnico plantea el futuro más inmediato sin fijar metas. "Nuestro objetivo es ir partido a partido; no miramos más allá. El equipo cada día se encuentra mejor y tiene más ganas, pero todo va a poco a poco. En ningún momento queremos agobiar a los futbolistas; la idea es que jueguen con serenidad y confianza", concluye Kiko Ribas, el psicólogo del Puig d'en Valls.

1 Comentario

  1. Un gran tipo kiko, muy buen recuerdo de cuando te tuve de entrenador.

    PD: partido a partido, como se nota que eres del atleti jaja

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