Valiosa victoria del San Rafael en el campo del Manacor, 1-3, que le permite dar un nuevo salto en la clasificación y alejarse de las posiciones peligrosas de la tabla. No lo tuvieron fácil los jugadores de Vincente Román, obligados a emplearse a fondo ante un rival muy serio que se puso por delante en el marcador al poco de arrancar el choque. Ha crecido el conjunto rafaler desde principios de temporada y ya no es un equipo temeroso al que le tiemblan las piernas cuando le vienen mal dadas. Más bien todo lo contrario. Tiene poder de reacción y, lo más importante, argumentos para poner en aprietos a cualquier rival. Además lo sabe y cree en sus posibilidades.
Perdió el Manacor un jugador a diez minutos para el fina de la primera parte, cuando iba ganando 1-0, y ahí fue donde empezó a escurrirse de las manos el encuentro el bloque mallorquín, impecable hasta el momento. No hacía un día para grandes alardes técnicos. Lluvia y viento deslucieron el duelo. Era una jornada para hacer un fútbol senncillo y práctico y en eso fue un martillo percutor el once ibicenco. Trató sin acierto de igualar la contienda antes del descanso y si no lo consiguió fue más por falta de acierto que no de ocasiones desde que su rival se quedó con uno menos.
Las igualdad había sido la tónica dominante cuando sobre el terreno eran once contra once. Tenía más aplomo el Manacor por el hecho de jugar en casa, aunque no le iba a la zaga el San Rafael, un equipo que va a más. Cambiaron las cosas, sin embargo, tras la expulsión de un futbolista local. Olieron a sangre entonces los ibicencos y se lanzaron a la captura de la presa como un depredador que se sabe superior, más rápido y letal que la víctima del ataque.

La mejor versión
De todas formas, el mejor San Rafael se vio en el segundo tiempo. El Manacor, diezmado, volvió al terreno de juego con un planteamiento conservador. Tocado desde la expulsión, no quiso arriesgar el grupo local más de la cuenta y fue por exceso de precaución por donde empezó a evaporarse su botín.
Con el balón en su poder y el rival agazapado en la retaguardia para jugar a la contra, el San Rafael se sintió realmente cómodo. Además, tiene artilleros de peso el bloque pitiuso como para demoler cualquier muralla, por consistente que sea o lo bien apuntalada que esté. Un destello de calida de Vicent al poco de iniciarse el segundo acto puso el empate en el marcador y al San Rafael tras la pista de los tres puntos. Solo tuvo que seguir jugando igual para marcar de nuevo a un Manacor al que también le parecía buen resultado el empate por el hecho de jugar en desventaja numérica. José Fernández, de cabeza, puso el 1-2 con un remate impecable en el segundo palo tras una acción por banda mediada la segunda mitad.
Solo al verse por detrás, con el partido perdido, reaccionó el conjunto manacorí. Era, pero, demasiado tarde. Tras muchos minutos defendiendo no se supo adaptar a las necesidades del momento, a lo que marcaba el guión, y sus jugadas ofensivas fueron una tras otra a ningún sitio.
Con el reloj agotando los últimos minutos, el Manacor volcado sobre su portería y la zaga local más pendiente de atacar que defender, llegó la sentencia. Cazó el cuadro ibicenco al local en una contra bien resuelta por Adrián Ramos y que nació de un córner en contra al que los mallorquines fiaron su suerte sin guardar la ropa y que les pilló desprotegidos, 1-3 y final.

Vicente Román: “El equipo está muy mentalizado”
Al término del partido, Vicente Román, entrenador del San Rafael, comentó estar “contento con el triunfo” de los suyos “y la forma” en la que lo consiguieron. “Lo cierto es que el equipo está muy mentalizado. Todos saben qué deben hacer en cada momento y saben que nadie puede dormirse porque la competencia es brutal y si uno no está bien tiene recambio”, señaló. Sobre el partido, lamentó que el Manacor les “pillara la espalda a los defensores” en la acción que supuso el 1-0, pero prefirió quedarse con la reacción. “Nos cazaron en una jugada, pero lo importante creo que ha sido la reacción que tenido el grupo y la confianza demostrada para dar la vuelta al partido cuando se nos había puesto muy cuesta arriba”, significó. No cree Román que los jugadores, según se acerquen a la salvación, cifrada por el técnico en “más de 45 puntos”, se relajen y bajen la guardia. “Más bien todo lo contrario. El equipo tiene ganas y calidad para hacer cosas. Tenemos que ir por pasos, pero seguro que jugando sin presión somos capaces de subir incluso un poco más el nivel”, sentenció.

noudiari.es

1-3. El San Rafael pone la directa y atropella al Manacor


Valiosa victoria del San Rafael en el campo del Manacor, 1-3, que le permite dar un nuevo salto en la clasificación y alejarse de las posiciones peligrosas de la tabla. No lo tuvieron fácil los jugadores de Vincente Román, obligados a emplearse a fondo ante un rival muy serio que se puso por delante en el marcador al poco de arrancar el choque. Ha crecido el conjunto rafaler desde principios de temporada y ya no es un equipo temeroso al que le tiemblan las piernas cuando le vienen mal dadas. Más bien todo lo contrario. Tiene poder de reacción y, lo más importante, argumentos para poner en aprietos a cualquier rival. Además lo sabe y cree en sus posibilidades.
Perdió el Manacor un jugador a diez minutos para el fina de la primera parte, cuando iba ganando 1-0, y ahí fue donde empezó a escurrirse de las manos el encuentro el bloque mallorquín, impecable hasta el momento. No hacía un día para grandes alardes técnicos. Lluvia y viento deslucieron el duelo. Era una jornada para hacer un fútbol senncillo y práctico y en eso fue un martillo percutor el once ibicenco. Trató sin acierto de igualar la contienda antes del descanso y si no lo consiguió fue más por falta de acierto que no de ocasiones desde que su rival se quedó con uno menos.
Las igualdad había sido la tónica dominante cuando sobre el terreno eran once contra once. Tenía más aplomo el Manacor por el hecho de jugar en casa, aunque no le iba a la zaga el San Rafael, un equipo que va a más. Cambiaron las cosas, sin embargo, tras la expulsión de un futbolista local. Olieron a sangre entonces los ibicencos y se lanzaron a la captura de la presa como un depredador que se sabe superior, más rápido y letal que la víctima del ataque.

La mejor versión
De todas formas, el mejor San Rafael se vio en el segundo tiempo. El Manacor, diezmado, volvió al terreno de juego con un planteamiento conservador. Tocado desde la expulsión, no quiso arriesgar el grupo local más de la cuenta y fue por exceso de precaución por donde empezó a evaporarse su botín.
Con el balón en su poder y el rival agazapado en la retaguardia para jugar a la contra, el San Rafael se sintió realmente cómodo. Además, tiene artilleros de peso el bloque pitiuso como para demoler cualquier muralla, por consistente que sea o lo bien apuntalada que esté. Un destello de calida de Vicent al poco de iniciarse el segundo acto puso el empate en el marcador y al San Rafael tras la pista de los tres puntos. Solo tuvo que seguir jugando igual para marcar de nuevo a un Manacor al que también le parecía buen resultado el empate por el hecho de jugar en desventaja numérica. José Fernández, de cabeza, puso el 1-2 con un remate impecable en el segundo palo tras una acción por banda mediada la segunda mitad.
Solo al verse por detrás, con el partido perdido, reaccionó el conjunto manacorí. Era, pero, demasiado tarde. Tras muchos minutos defendiendo no se supo adaptar a las necesidades del momento, a lo que marcaba el guión, y sus jugadas ofensivas fueron una tras otra a ningún sitio.
Con el reloj agotando los últimos minutos, el Manacor volcado sobre su portería y la zaga local más pendiente de atacar que defender, llegó la sentencia. Cazó el cuadro ibicenco al local en una contra bien resuelta por Adrián Ramos y que nació de un córner en contra al que los mallorquines fiaron su suerte sin guardar la ropa y que les pilló desprotegidos, 1-3 y final.


Vicente Román: “El equipo está muy mentalizado”
Al término del partido, Vicente Román, entrenador del San Rafael, comentó estar “contento con el triunfo” de los suyos “y la forma” en la que lo consiguieron. “Lo cierto es que el equipo está muy mentalizado. Todos saben qué deben hacer en cada momento y saben que nadie puede dormirse porque la competencia es brutal y si uno no está bien tiene recambio”, señaló. Sobre el partido, lamentó que el Manacor les “pillara la espalda a los defensores” en la acción que supuso el 1-0, pero prefirió quedarse con la reacción. “Nos cazaron en una jugada, pero lo importante creo que ha sido la reacción que tenido el grupo y la confianza demostrada para dar la vuelta al partido cuando se nos había puesto muy cuesta arriba”, significó. No cree Román que los jugadores, según se acerquen a la salvación, cifrada por el técnico en “más de 45 puntos”, se relajen y bajen la guardia. “Más bien todo lo contrario. El equipo tiene ganas y calidad para hacer cosas. Tenemos que ir por pasos, pero seguro que jugando sin presión somos capaces de subir incluso un poco más el nivel”, sentenció.

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